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El trabajo de la Incubadora con las Mutuales: Impulso a los servicios de cuidados

Por Ariana Sacroisky

En estos dos años de gestión buscando fomentar el trabajo asociativo en el mundo de los cuidados, desde la Incubadora hemos desarrollado actividades tanto con cooperativas como con mutuales, entidades de la Economía Social (ES).

Debe decirse que ambos tipos de entidades tienen características diferentes en lo que hace a la tarea. En el caso de las cooperativas, las empresas protagonistas son cooperativas de trabajo, integradas por personas que se dedican, todas ellas, a brindar servicios de cuidado. Es decir, el cuidado es la tarea principal que realiza la cooperativa, y se constituye en la fuente de ingresos de las personas asociadas.

En lo que hace a las mutuales, la situación es diferente. Por un lado, es importante destacar que Argentina es uno de los pocos países de la región que cuenta con una legislación específica para estas empresas: la Ley de Mutuales (Nro 20.321). Allí se establece que las mutuales son personas jurídicas privadas sin fines de lucro y de asociación voluntaria.

Las personas se agrupan bajo esta forma con el objeto de brindarse ayuda recíproca para su bienestar, mediante aportes de una contribución periódica. De esta manera, buscan tener un mayor acceso a determinados servicios (de educación, deportes, turismo, salud, entre los que se encuentran los cuidados). En el caso de las mutuales, entonces, los cuidados son un servicio más entre los que trabajan estas organizaciones. Y existen mutuales que prestan estos servicios, y otras que no.

Uno de los objetivos principales con los que ha trabajado la Incubadora en este tiempo, especialmente en su segunda etapa, es la apertura de servicios de cuidados en mutuales de distintos lugares del país. Se avanzó en su cumplimiento a través de la realización de diversas actividades de capacitación y formación, tendientes a fortalecer una red de mutuales con una agenda en materia de cuidados a personas mayores, aquellas en situación de discapacidad, infancias y cuidados comunitarios.

En septiembre de 2022 se realizó una presentación del trabajo de la Incubadora por parte de Gustavo Sosa y de Agustina Solari en la Confederación Argentina de Mutualidades, de la cual participaron los presidentes de las federaciones de mutuales de 18 provincias. También contó con la presencia de Zaida Chmaruk, Directora del INAES y de la Incubadora de Cooperativas y Mutuales de Cuidados.

En lo que hace específicamente a cursos sobre cuidados, durante la primera etapa de trabajo de la Incubadora se realizaron dos cursos de formación. Uno tuvo lugar en 2021 en la ciudad de Río Gallegos (Santa Cruz). La capacitación estuvo destinada a personas asociadas a la Cooperativa Naranja y participaron 25 personas. El otro curso se realizó en 2022 en la Ciudad de Buenos Aires y pudieron finalizarla 38.

Estos cursos han sido gratuitos para quienes los realizaron, y fueron dictados por equipos interdisciplinarios capacitados en la materia. Su duración fue de 4 meses, con una cursada de cerca de 400 horas, mitad teóricas y mitad prácticas. Quienes concluyeron el recorrido del curso accedieron al título oficial que en la actualidad se denomina auxiliar gerontológico, avalado por la Dirección Nacional de Políticas para Adultos Mayores (DINAPAM) -del Ministerio de Desarrollo Social-, y pasaron a integrar el Registro Nacional de Cuidadores. Desde allí, pueden contactarlos directamente quienes precisen servicios de cuidados.

En estos cursos brindados con el apoyo de la Incubadora, los contenidos originales fueron modificados, incorporando una unidad sobre asociativismo y cooperativismo. De este modo se ha buscado propender a que las personas cuidadoras fortalezcan su actividad, al trabajar de manera conjunta creando su propia empresa cooperativa en el marco de la Resolución Renovar.

En 2022 tuvo lugar un hito importante en materia de formación.  Se realizó un Curso de Cuidados Domiciliarios íntegramente dictado en lengua de señas, el primer curso de este tipo en Latinoamérica. Fue dictado por la Asociación Mutual de Ayuda al Personal de Empleados Públicos y Privados “7 de agosto” (AMAPEPYP) en conjunto con la Asociación Civil Señas en Acción y contó con el aval de la la DINAPAM. A su vez, acompañaron la iniciativa la Incubadora de Cooperativas y Mutuales de Cuidados, el INAES, y la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Como los anteriores, también fue de carácter gratuito y brindó el título oficial. Lo concluyeron 21 personas sordas.

Durante el corriente año se brindó un nuevo curso de cuidados domiciliarios, próximo a concluir, del que participaron más de 60 personas. En lo que hace a programas y cursos de actualización en cuidados, se dictó también un curso sobre cuidados paliativos, con una duración de 2 meses, que fue concluido por 48 personas.

A su vez, se está por comenzar con un curso en el marco del Programa Nacional de Promoción de la Calidad de Vida para Personas con Deterioro Cognitivo, Alzheimer y otras Demencias, también de dos meses de duración, dirigido a quienes ya hayan concluido el curso de cuidados domiciliarios. En este último curso se han inscripto más de 220 personas. Será necesario realizar una selección de estudiantes, ya que no se dispone de esta cantidad de vacantes.

En el marco del segundo año de trabajo, desde la Incubadora se avanzó también en la asistencia técnica para la formulación de proyectos por parte de las mutuales. Hasta el momento se han presentado 6 proyectos, y en torno de una decena se encuentran en diseño por parte de las entidades con la persona a cargo de acompañarlas en esta tarea: Fernando Padrón. Como Fernando ya compartió en un artículo previo que publicamos aquí, en su tarea cotidiana él busca generar un intercambio rico con las entidades para darle forma acabada, precisa, a las ideas iniciales de un proyecto, para lo cual desarrollar una comunicación asertiva resulta clave.

A partir de abril de este año, desde la Incubadora también se está trabajando más intensamente en el fomento de nuevos servicios de cuidados en las mutuales, promoviendo la realización de reuniones con integrantes de distintas federaciones. Hasta el momento se ha trabajado en los territorios de Formosa, Santa Fe, Mendoza, provincia de Buenos Aires, Tucumán, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Tierra del Fuego. Las últimas reuniones mantenidas fueron con las tres federaciones de Mendoza: FEMEN, FEMUN, FEACAPP.

De estas reuniones han surgido redes de vinculación, nexos para brindar cursos de cuidados domiciliarios e ideas para el desarrollo de proyectos. En tanto, en la actualidad la abogada de la Incubadora Andrea Sosa se encuentra trabajando en el desarrollo de un reglamento y de un convenio único para la prestación de servicios de cuidados por parte de las mutuales.

De aquí a fin de año la Incubadora se propone profundizar en mayor medida la agenda de trabajo sobre cuidados con el sector mutual y seguir incorporando a la red de la Incubadora a mutuales interesadas en prestar servicios de cuidados a sus personas asociadas. Otra actividad que resultará clave es pensar las distintas formas en las que pueden prestarse los servicios de cuidados desde las mutuales, tanto sea con su propia estructura o a través de articulaciones y convenios con el sector cooperativo. En este camino, se seguirá trabajando desde la Incubadora en modelos de convenios y reglamentos, documentos que colaboren en la tarea de trabajo al interior del universo de la Economía Social buscando propender al desarrollo del cuidado entendido como un derecho humano fundamental.

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